Angie es una mujer de armas tomar. Joven, fuerte y exitosa. Ha conseguido lo que se propone, como buena ariana.

La conocí hace unos años, cuando hacía clases en Café Cultura, como discípula de Juan Mario Carvajal. Hoy, a sus 25 años, tiene su propia cafetería (Kaffa, café de especialidad), creó Escuela de Baristas Chile, y confecciona mandiles para barra de café (Mandiles Bombal).

Algo que casi nadie sabe es que su verdadero nombre es Angelina Hernández. A continuación, un poco de su experiencia como mujer del café:

¿Cuál fue tu primera experiencia con el café?

La verdad, la primera experiencia que tuve fue cuando yo quería trabajar en algo “equis” mientras estaba estudiando y encontré como cursos de barista, lo encontré entretenido y fui a ver a Café Cultura.

Me acuerdo que estaba Juan Mario y me pasa una taza de café y me dice: pruébala. Ya, me la pasó y yo la probé y dije: ¿qué es esto? Y todavía me acuerdo que era un Kenia doble A -de 92 puntos- y me gustó mucho.

Y dije así como: esto es otra cosa. Me gusta, lo quiero aprender, quiero cachar que hay detrás de todo esto, porque yo estaba acostumbrada sólo al café instantáneo y a algunos cafés de marcas más conocidas que eran súper distintos.

¿Cuál es tu relación actual con el café?

Actualmente hago clases de barista, desde hace 3 años apróx.

El año pasado -que creo que es lo más importante que hago- hice Escuela de Baristas Chile. Y sacado cuentas calculé que ya le he hecho clases a más de 500 personas durante estos 3 años.

Y Escuela de Baristas es un proyecto muy personal -porque es mío- y es muy lindo porque tenemos varias cafeterías sede a lo largo de todo Chile, onda desde Arica hasta el más lejos que tengo en Puerto Varas, por ahora.

Y nada, esa es como la relación que yo creo principal y como más importante, el hecho de llevarle la cultura a las personas a distintas ciudades y que les sea más fácil.

Y lo otro es Kaffa, una cafetería en el Persa Bío Bío que es una propuesta interesante, porque también llego a otro público. No es como el típico oficinista que ya está acostumbrado a tomar buen café, sino que viene todo tipo de gente: extranjeros, de todas las comunas, así que eso es entretenido. Y te preguntan: oye, ¿qué es café de especialidad? ¿Qué es que está tostado en chile? Y ese tipo de cosas.

¿Cómo te defines tú? ¿tu rol, tu cargo? ¿barista? ¿entrenadora? ¿dueña?

Oh, no sé, es una difícil pregunta.

No sé, yo, uno al final es barista, porque como profesora o entrenadora no, yo nunca estudié pedagogía en realidad. Eso, yo prácticamente le enseño a la gente lo que sé. Yo también tomo cursos, osea, yo cada vez que puedo viajo fuera a tomar capacitaciones o cursos de cosas, entonces también estoy constantemente aprendiendo como para decir si soy profe o soy entrenadora. Creo que soy barista y me preocupo por aprender mucho.

Y dueña de cafetería no sé, no me gusta decir que uno es dueño de algo.

¿Cuáles son tus expectativas a futuro?

Mis expectativas a futuro son tener una sede de la escuela de baristas de chile en todas las ciudades de Chile. Eso es como lo que quiero hacer.

Y tener otro Kaffa en el mismo Persa Bío Bío o en Estación Central, que igual son lados con harto flujo de gente y que no hay cafeterías buenas. Eso es como a futuro.

Igual me gustaría mucho vivir en una finca. Igual he ido varias veces a quedarme 1 mes, 2 meses, pero me gustaría ser como trader o coffee hunter, algo así.

Yo creo que la parte de finca es lo que más me gusta de la cadena del café.

¿Cuál es el rol de la mujer en esta industria? ¿Cómo ves tú a las mujeres dentro de la industria?

Lamentablemente súper poco empoderadas del papel detrás de la barra, de dueña de cafetería… pero eso se da como en todos los ámbitos. Del poco empoderamiento que tienen, no todas, pero muchas, de sus conocimientos, que a veces son muy buenos, y están así como más bajo perfil, que quizás no opinan, no participan tanto en cosas, cachai. Yo creo que falta un poco más explotar el rol de la mujer dentro del rubro, a parte que somos súper pocas.

¿Y para ti ser mujer ha sido alguna dificultad?

Si, harto, porque atrás de las cosas siempre está el “entró por pituto“, y mucha gente pregunta así como ah ya, la dejaron porque es mina, como los típicos comentarios.

Sí, ha sido un poco difícil, la verdad, porque más encima es un rubro machista en todos los sentidos. Empezando cuando vas a fincas, la mayoría de los productores, osea todos los productores son hombres, y las esposas de los productores sólo están ahí, y tu quieres ir a recolectar, a cosechar y es como: no, porque eres niña, no puedes hacer esto, no puedes hacer esto otro. O en el tueste, no hay mujeres tostadoras acá en Chile.

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